Nuevas medidas para incentivar la inversión: estabilidad, foco en MIPYMES y mejoras tributarias

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) anunció un conjunto de medidas destinadas a impulsar la inversión en Uruguay, con el objetivo de aportar mayor celeridad, seguridad y estabilidad a los procesos de promoción de proyectos a través de la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap).
Señales claras al empresariado
De acuerdo con el Cr. Diego Vuille Lafourcade, socio director de nuestro estudio, en el programa Agenda Abierta del pasado jueves 21 de agosto, junto al periodista Daniel Castro, estas medidas recogen demandas históricas de los actores involucrados en los trámites de promoción de inversiones, especialmente en lo que refiere a la agilidad y certeza en los procedimientos.
El especialista señaló que el inversor necesita estabilidad y mensajes claros, y que cuando el Poder Ejecutivo transmite que no habrá más impuestos y que su prioridad es fomentar la inversión, se genera confianza y un buen clima de negocios.
Una herramienta consolidada
El régimen de promoción de inversiones no es nuevo: fue creado en 1998 y ha sido reforzado por distintas administraciones cuando la coyuntura lo requirió. Durante 2020 y 2021, por ejemplo, se potenció la denominada “matriz simplificada” con foco en la generación de empleo, lo que derivó en un importante shock de inversiones.
En la actualidad, el gobierno vuelve a potenciar la Ley de Inversiones y busca generar comodidad y confianza en el empresariado, con el fin de estimular tanto la inversión directa extranjera de gran porte como la que realizan los pequeños actores de la economía.
Foco en micro y pequeñas empresas
Uno de los aspectos más relevantes del anuncio es la atención prioritaria a las micro y pequeñas empresas (MIPYMES), que representan el 98% de la actividad económica.
El especialista destacó que este sector muchas veces se sentía relegado, y que el nuevo marco legal transmite un reconocimiento hacia los pequeños comercios e industrias. Más allá del impacto inmediato, esta señal representa un estímulo para volver a invertir.
Los proyectos que fomenten el empleo, las exportaciones, la descentralización, la producción sostenible y la incorporación de investigación para el desarrollo recibirán un tratamiento preferente.
Incentivos tributarios
En materia fiscal, el paquete incluye un aumento de entre 10% y 15% en las exoneraciones tributarias para las micro y pequeñas empresas, que se suman al piso ya existente de entre 30% y 35%. Esto implica un beneficio significativo al momento de evaluar la rentabilidad de las inversiones.
Además, se eliminará el tope de USD 500.000 que regía para acceder a beneficios especiales, lo que permitirá que proyectos de mayor dimensión también sean elegibles dentro del esquema.
Plazos y proyectos de gran porte
Si bien aún resta la reglamentación normativa, se informó que los proyectos de gran envergadura —aquellos con inversiones de entre 30 y 50 millones de dólares— deberán presentarse y ejecutarse dentro de los plazos de la actual administración.
En cambio, los proyectos de menor dimensión no estarán sujetos a topes ni a fechas específicas, lo que otorga mayor flexibilidad.
Un clima de confianza renovado
Vuille resaltó que los anuncios traen calma al mercado, luego de semanas de incertidumbre en las que se especulaba con la posibilidad de que los beneficios de la COMAP fueran recortados. Explicó que, en lugar de recortes, los cambios mantienen lo que funcionaba y corrigen aspectos que presentaban dificultades, lo que genera tranquilidad y confianza en el empresariado. También subrayó que el ánimo es un factor determinante para el inversor, y que estas medidas pueden contribuir a reactivar proyectos que estaban postergados.